Crédito: Raudal Estéreo
HÉCTOR
ESCANDELL: “EL ORO QUE YO SEPA NO ES ABONO PARA LAS PLANTAS, NO CURA
ENFERMEDADES, NO QUITA LA SED, NO ME LO PUEDO COMER; ENTONCES NO PUEDE
SER ESE UN SOSTÉN DE UN MODELO DE DESARROLLO SUSTENTABLE”.
En la
tarde de este lunes 18 de abril (2016) se desarrollo en el Centro
Cultural Amazonas (llamada la Casa Azul) un foro muy nutrido sobre el
Arco Minero del Orinóco, cuyos ponentes fueron en primer lugar el
experto en materia ambiental amazónica, Geógrafo HÉCTOR ESCANDELL y el
Diputado a la Asamblea Nacional por el Estado Bolívar AMÉRICO DE GRAZIA.
DISCURSO COMPLETO DEL EXPERTO EN MATERIA AMBIENTAL AMAZÓNICA, GEÓGRAFO HÉCTOR ESCANDELL
 |
| Héctor Escandell en el momento de su disertación |
“Hay dos áreas donde los polígonos del Arco Minero, alcanzan a
Amazonas, al norte del Estado, fundamentalmente en la Sierra de
Maigualida en el límite con el Estado Bolívar y ambos sitios coinciden
con Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE) con los
Monumentos Naturales de los Tepuyes; es decir que aparentemente si está
planteado que al menos esa porción sea incorporada al proyecto del Arco
Minero; ese Arco Minero dicen que tiene algo así como 118 mil kilómetros
cuadrados y cuando uno lo ve en el mapa ve que atraviesa, no solamente,
este monumento que está aquí, sino que atraviesa todas las Áreas Bajo
Régimen de Administración Especial del Estado Bolívar, desde el Caura
hasta Imataca; todas, si son dos opciones de uso del territorio del
espacio de los recursos, que a mi entender cuesta mucho conciliarlas, o
cuido el agua o saco los minerales, o cuido la diversidad o saco el oro,
las dos cosas a la vez a mi me parece que están muy difíciles; que yo
sepa también en ninguna parte del mundo se ha desarrollado tecnología de
esa que llaman amigable de bajo impacto que evita los daños
ambientales, eso no existe tampoco, en consecuencia no puede haber
minería sustentable, osea decir que vamos hacer una minería sustentable
es una falacia por lo menos, eso no existe, hay que poner en la balanza
las cosas sopesarlas y tomar decisiones, es si hay que hacer, verdad.
Entre los objetivos del programa ese del Arco Minero del Orinoco pues
yo pude rescatar en un texto que leí por ahí que hay al menos dos
evidentes que son reconocidos por los voceros; uno que dice que con esto
vamos a sustituir esa sola palabra que yo extraje del texto “sustituir
el rentismo petrolero” y bueno uno se pone a pensar ¿Cómo hacemos para
sustituir el rentismo petrolero? cuando estamos planteando como opción
otra actividad extractivista, con fines de generar riquezas, rentas; más
que sustituir probablemente quisieron decir: complementar el modelo
rentista y ese modelo rentista a mi parecer también no es el que estamos
buscando, no es el que los venezolanos y el mundo necesitan para
garantizar bienestar, para garantizar calidad de vida, el buen vivir
este que llamamos, verdad.
No podemos sustituir un veneno por el
otro, entonces hay que plantear las cosas de otra manera y además a mi
me llama la atención también que si esa es la opción, complementar el
modelo extractivista con la extracción del oro, pues resulta que el oro
tiene muchísimas menos posibilidades de transformación de agregación de
valor que el petróleo; el petróleo en el modelo civilizatorio tiene
infinidad de productos que pueden ser derivados de su procesamiento
tecnológico para satisfacer actividades directas de la población del
modelo de desarrollo; con el oro que yo sepa no les vamos a echar oro a
las plantas para que crezcan no es abono verdad, no cura enfermedades si
me lo tomo, no me quita la sed, no me lo puedo comer; entonces yo creo
que por ahí no es la cosa no puede ser ese un sostén de un modelo de
desarrollo sustentable.
Y por otro lado plantea como objetivo
promover una minería lícita y ordenada justamente lo contrario a lo que
hemos tenido; al sur del Orinoco y especialmente en el Estado Bolívar
conviven dos tipos de minería, una minería licita yo no sé si ordenada
pero licita, está permisada por el Estado, el Estado participa
directamente en ocasiones del aprovechamiento del mineral del oro,
transfieren a empresas privadas la posibilidad de extraerlo en
asociación en los mecanismos, en las modalidades que cree convenientes y
bueno hacer las cosas lícitamente me parece sensato verdad; pero me
parece sensato también la necesidad de ordenarla porque esa actividad
licita convive con una actividad que es ilícita, osea las dos cosas a la
vez en el mismo espacio también me resultan como muy difícil de
digerir, de entender.
Hace rato aquí sentados estábamos
conversando sobre algunos de los derechos mineros que el Estado
venezolano ha transferido a las empresas trasnacionales y yo revisando
la memoria por ahí me acordaba de la excursión que han hecho los papeles
emitidos por el estado venezolano generando algún derecho a un
particular para el aprovechamiento del oro, permisos, concesiones
otorgadas por el Estado venezolano se negociaban en las bolsas de
valores en Europa y en Estados Unidos sin haber extraído un gramo de
oro, sin haber hecho la inversión que teóricamente debió haber sido
hecha para justificar el porqué se tiene un permiso; a eso hay que
ponerle orden, yo no tengo ninguna duda de que a eso hay que ponerle
orden, no sé si este es el camino pero a eso hay que ponerle orden; no
puede convertirse una autorización por parte del Estado en un elemento
que contribuya aun mas a una economía especulativa que nos tiene como
nos tiene y el objetivo que no está señalado explícitamente ahí es de
atraer capitales; no hay ninguna duda de que estamos habidos de
capitales, necesitamos dinero.
Posiblemente la mayor
justificación que podamos encontrar en la implementación de un proyecto
de estos, sea esa, como atraer dinero, dinero para inversión
teóricamente; pero para hacer eso hay que cumplir algunas premisas, la
primera de ellas es la certificación de las reservas y ahí nos
deberíamos detener un poco a ver cuánto hemos avanzado como pueblo en el
reconocimiento de nuestros recursos naturales, los inventarios mineros,
la prospección de esas reservas mineras, la cualificación, la
cuantificación de esas reservas mineras a mi entender también
constituyen una información realmente estratégica para Venezuela ¿Quién
va a manejar esa información? ¿Quién la va a generar? Porque los
esfuerzos que se han hecho durante muchísimos años por el Ministerio de
Minas e Hidrocarburos a principios de siglo pasado pues generaron alguna
información pero no toda la necesaria; tenemos un déficit de
información que hay que atender, que hay que cubrir ¿Quién lo va hacer?
Ese es otro tema que debería quedar para la reflexión.
La otra
premisa, esta sí de carácter constitucional es que un programa de estos,
un proyecto de esta naturaleza necesariamente debe pasar por la
consulta pública, es un programa un proyecto que tiene incidencia no es
local, no es en la comunidad tal o en la cuenca tal es para el país, es
para los venezolanos, tiene un impacto transgeneracional, osea es una
decisión del aprovechamiento o no de los recursos mineros, oro, o de los
otros recursos que están previstos en el plan en la región, requiere
que los venezolanos se pronuncien a favor o en contra de manera
razonada; si yo logro entender que eso va ser favorable pues diré que
sí, pero lo que no se puede hacer es a espalda de la población porque
entonces es anticonstitucional; luego eso me lleva, ya para terminar a
dos temas que creo que están asociados con esto y que también ameritan
ser sometidos a una discusión amplia, por un lado como atender los
impactos que la minería está generando y va generar en la medida que se
implemente un proyecto de esta naturaleza, no podemos seguir dándoles la
espalda a esos impactos, toda actividad minera, cualquier actividad
humana genera impacto, las actividades mineras por su propia naturaleza
generan impactos más agresivos; nosotros lo que hemos hecho es favorecer
la acumulación de los impactos históricamente, basta ir a Puerto Ordaz,
al Complejo Industrial de Puerto Ordaz para ver al menos la expresión
física viviente de los impactos derivados de la actividad minera en ese
momento ahí; cuando estamos hablando de una minería industrial de alta
tecnología con alta aplicación de capitales y resulta que tenemos
lagunas enormes de lodo rojo que son altamente tóxicos, bordeando
ciudades importantes como esa, al lado del río Orinoco, no sería la
primera vez que en el mundo ocurre una tragedia donde esos lodos rojos
van a parar al río, ha ocurrido, vecinos nuestros tienen experiencias
bien lamentables de eso y luego están los impactos que no están a simple
vista, la deforestación de las cuencas, fundamentalmente la cuenca del
Orinoco, la cuenca del Caroní, yo no dudo de que el Niño existe verdad,
el fenómeno del Niño existe yo no tengo ninguna duda de eso, eso está
probado lo que si tengo duda es que sea él el responsable absoluto de lo
que está pasando con el Caroní.
Yo creo que los mayores
responsables de lo que está ocurriendo con la cuenca del río Caroní y el
enorme esfuerzo que el Estado venezolano desarrolló por muchísimos años
por garantizarnos una base de generación hidroeléctrica el riesgo de
eso está mucho más asociado a nuestras actuaciones en la cuenca,
actuaciones que están fundamentalmente asociadas a una actividad minera;
la minería que se ha practicado y que se practica todos los días y que
afecta todos los afluentes de la cuenca alta del Caroní en mi opinión es
la mayor responsable de que hayamos perdido volúmenes de agua, que
estemos perdiendo calidad de agua, que se hayan acelerado los procesos
de sedimentación y que luego eso tendrá otros efectos a nivel más global
pues también existe, tenemos que sentarnos a discutir cómo vamos a
atender esos impactos antes de que ocurran, no después como médico
forense: “ a sí aquí está se cayeron no sé cuantos arboles, perdimos
tantos suelos, se murieron tantas especies de animales o de lo que sea”
no, es antes que debemos hacerlo para prevenirlo y luego tan importante
si se diera el proyecto, si se diera cualquiera de esos proyectos
mineros de oro como cualquier otro mineral es cómo vamos hacer para
garantizar que la reinversión del beneficio, de la ganancia realmente se
refleje en mejorar la calidad de vida de las poblaciones, esas
poblaciones que viven en los territorios donde se hacen los
aprovechamientos mineros; como no seguir engordando a quienes ya están
gordos que no se sacien verdad y garantizar que el beneficio económico
que pueda derivarse de esa actividad se refleje también luego en las
mejoras de las condiciones de vida de manera sostenida de la población.
Yo creo que si hay opciones al modelo minero y estoy hablando de
Amazonas en concreto, yo creo que en amazonas hay múltiples otras
posibilidades de propiciar la instalación de un modelo de desarrollo
sustentable, o más sustentable que lo que hemos tenido hasta ahora, no
asociados a esa minería de oro, sin ser un creyente firme de que la
tecnología es la solución de todas las cosas pues me queda pensar que
eventualmente en el futuro, algún día lograremos recuperar esos
minerales sin generar más perjuicios que beneficios, algún día la
tecnología será sumamente eficiente, bueno, esperemos hasta ese día,
mientras tanto hay muchas otras cosas que podemos hacer, por un lado yo
creo que aquí está todo lo que hay que tener para obtener una autarquía
energética sostenible, nuestra Amazonas puede ser autónoma
energéticamente con fuentes sostenibles, sustentables y como ustedes
deben saber la energía es la base de todo lo demás, sin energía no hay
nada que podamos hacer, con energía sí, pero energía sustentable yo creo
que el turismo es capaz, no cualquier turismo, un turismo compatible
con las cualidades ecológicas, culturales que tenemos en la región, es
capaz de generar tanto o mayor beneficio económico y todos los restos de
los beneficios que una industria minera, yo creo que nosotros podemos
trabajar en el enriquecimiento del bosque en el manejo del bosque, toda
esa cantidad de recursos que están en la naturaleza a nuestras manos,
aplicándoles conocimiento del que hay, del que hemos generado, del que
tienen los pueblos indígenas y del que hay que generar nos puede
permitir también hacer un aprovechamiento sustentable, generador de
bienestar real para la población; los sistemas agroforestales la
producción piscícola, los peces; la industrialización de los minerales
no metálicos, Puerto Ayacucho está rodeado de granito, cerros de granito
a flor de piel que los tratamos muy mal pero que eventualmente pudieran
ser industrializado su aprovechamiento, de manera mucho más controlada
que una minería aurífera y que eventualmente también pudiera generar una
economía importante.
La valoración de nuestra condición
fronteriza de verdad, los más de 1.600 kilómetros de frontera que
tenemos con Colombia y con Brasil, deberían ser un factor de desarrollo
de estimulo, de intercambio y Amazonas por su posición geográfica
debería desempeñar un papel fundamental en estos procesos de integración
de los que tanto hablamos verdad, la integración suramericana, el uso
industrial y energético del agua, de la abundancia de recursos hídricos
que hay aquí nosotros pudiéramos estar generando economía que
beneficiara a los que aquí viven sin comprometer su existencia futura
verdad. Por último yo creo que Amazonas a pesar de todo continúa
teniendo una vocación, viendo al mundo como anda, cada vez más
evidente y relevante como un destino académico y científico; en el mundo
no quedan muchos espacios geográficos del tamaño del que nosotros
tenemos, que presente las condiciones de diversidad biológica de
estabilidad ecológica como las que tiene nuestro Amazonas. Nosotros
deberíamos estar haciendo esfuerzos formando a los amazonenses primero y
a todo aquel que quiera venir a formarse para comprender nuestro
Amazonas, hacer uso sustentable de nuestro Amazonas y estoy seguro de
que eso también tendría en términos de impacto favorable para la
sociedad, mucha más garantía de llegarle a más gente que un proyecto
minero y con eso termino. Gracias”.